miércoles, 4 de noviembre de 2015

LLORAR DE RISA

Probablemente haya llorado alguna vez de risa, quizá después de escuchar un chiste o de haber tenido una emoción muy intensa. Para entender qué lo provoca, conviene saber que el cuerpo reacciona de manera similar a emociones muy fuertes, por lo que tanto la tristeza como la alegría pueden generar lágrimas si son extremas. Tras las lágrimas, el cuerpo se va calmando y nos sentimos mejor.
De momento, no existe una explicación científica de por qué lloramos al reír. Una teoría apunta que las lagrimas son una señal de que el cuerpo vuelve a la normalidad (los músculos se relajan, el corazón se desacelera). Otra teoría explica que el temblor producido por una risa vigorosa ejerce presión sobre los conductos lagrimales. Por tanto, son lágrimas reflejas, resultado de factores externos (por ejemplo, el viento) y no de emociones.
Es menos frecuente, pero puede suceder lo mismo a la inversa: a pesar de estar triste, comenzar a reirse. El reflejo de reír o llorar incontrolablemente aparece en momentos de gran excitación emocional.